Resumido
de la nota "El ferroclub mueve la cuna" de Héctor
L Franchi - Revista Ferroclub Nº19
En 1952 ingresé como aprendiz mecánico en
esa sección. Desde 1910 y hasta 1960, el ingreso de aprendices
era frecuente y numeroso. Ya no eran los muchachitos semiesclavos
de principios de siglo, que "robaban" el oficio despues
de hora y, algunos, trabajaban gratis con tal de aprender. El día
de mi ingreso el capataz general, un buen motorista y eficiente organizador
del trabajo, dedicó toda la jornada a acompañarme y
explicarme que se hacía en cada banco y en cada máquina, presentandome
ante mis futuros compañeros y dejandome un rato con ellos
para enterarme de los detalles del trabajo. Al día siguiente, me
ubicó en el plantel que comenzaba a construir la U.E.6, usina eléctrica
rodante, montada sobre plataformas de chatas radiadas, con perfiles
descartados y rezagos de las U.E.1 y 2.
Aunque no era enteramente
independiente del resto de los talleres, poseia una gran autonomía
en su funcionamiento. Su plantel (64 hombres) estaba compuesto por especialistas
en varios oficios: ajustadores, torneros, rectificadores, herreros, caldereros,
soldadores, fundidores, electricistas y expertos en inyección.
La guerra y luego la posguerra, impidieron la llegada de Europa de repuestos
y herramientas especiales y fue necesario fabricarlos. Se fundieron,
rellenaron y estamparon aros, pistones, camisas, bridas y diversos repuestos.
Existía,
en los mecánicos y sus ayudantes que trabajaban en parejas durante
años, una concepción artesanal, casi artística,
de su trabajo.

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Desde la adolescencia, en el ferrocarril se tomaba
partido por una especialidad, y alguno de nuestros oficiales era el
"modelo", o nuestro padre, tambien ferroviario, pesaba. El
de ferroviario no era un oficio sino una carrera y, cuando en un formulario
se indicaba oficio o profesión, peones y oficiales, carpinteros
o torneros escribian: "Ferroviario".
En los 5 años de aprendizaje debiamos
fabricar con material descartado, practicar tratamientos térmicos
de metales, memorizar equivalencias de fracciones de pulgadas a
milímetros, usar diversos instrumentos de medición
y conocer las técnicas de ajuste de motores de combustión
interna y sus accesorios y, en lo teórico, nociones de física
y matemática.
Los éxodos
masivos acaecidos luego de la gran huelga de 1961, terminaron con un
sentimiento comun a los ferroviarios: "solidaridad",
expresada en el trabajo grupal coordinado e interdependiente y en actividades
mutualistas, cooperativas y sindicales. Hoy eso ha desaparecido
y solo queda en pie, para fundamentar nuestros recuerdos, un grupo
de edificios que funcionaba como talleres y
que tambien era fábrica. |
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Enfrentando la tristeza de
ver lo que era dinámico
y creativo convertido en depósito
en ruinas, aparece el Ferroclub
Argentino haciendo funcionar y reconstruyendo lo técnicamente
declarado como inservible.
| En l a imagen
central, la nave principal del centro Escalada en 1988, con la
única locomotora por entones allí depositada, mientras las restantes,
de 1998 y 2007, grafican diferentes momentos de actividad allí donde
funcionara la Seccion 43 |
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