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| Mat Rodante | |||||||
Haciendo
un poco de historia |
Los
Talleres Escalada (Pt I) |
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Un paseo por la historia del taller
más
grande de la empresa británica
La historia de los Talleres Remedios de Escalada del Ferrocarril Sud no es ajena a este caso. No es mentira que exista material documentado acerca del pasado del taller; pero también es cierto que la otra historia, la no oficial, es quizá mucho más rica, más sabrosa, menos estructurada y por supuesto más difícil de documentar, razón ésta que no la desmerece ni le resta veracidad.
Sus comienzos. William Rögind nos advierte y aclara el comienzo de la historia. Gracias a él sabemos que los primeros talleres del Ferrocarril Sud estuvieron ubicados en Barracas y a partir de 1875 se trasladaron a Sola en busca de más amplios y modernos galpones. Luego de pocos años éstos también quedaron chicos y en 1882 se aprobaron algunas ampliaciones.
Al año siguiente, 1898, se elaboró el primer anteproyecto para la construcción de los talleres y el 19 de agosto de 1899 fueron presentados los planos para su aprobación. Dentro del proyecto se incluía también la construcción de dos vías principales al oeste de las existentes desde el kilómetro 9,25 hasta el kilómetro 12. Esta cuádruple vía fue habilitada al servicio público el 26 de octubre de 1901.
Hacia el sur y encerrado en el loop se construyó el Taller de locomotoras propiamente dicho con dos naves principales (actuales Nave 2 y Nave 3) dotadas ambas de puentes grúa para izaje de las máquinas, un sector de Tornería y mecanizado donde se instaló un monorriel para el traslado de piezas, un sector de Ajuste mecánico, el Cuarto de Herramientas y por último el sector de enllantado con sus tres sopletes y base rotativa para dilatar las llantas, instalándose contiguo a él la prensa para el calado de ruedas.
En sendos galpones aledaños al Montaje se construyó la Herrería y la Fundición, siendo este último el que dio comienzo a toda la historia de Escalada, pues allí fue colocada el día 5 de julio de 1899 la Piedra Fundamental de los Talleres, convirtiéndose de esta manera en el primer galpón construido. Hoy afortunadamente todavía se puede apreciar esta Piedra, aunque sin deterioro de ella, lo cierto es que pasa inadvertida por los directivos de la empresa concesionaria, el personal del taller en general y decididamente desconocida por los habitantes de un pueblo que jamás repararon en su tan significativo valor. Queda abierta la esperanza de que algún día este invalorable testimonio pueda ser protegido, preservado y expuesto al público en general, sin por ello alterar ni entorpecer el normal funcionamiento del taller. Más al sur se encontraba el Departamento de reparación y fabricación de Coches y Vagones junto con la Pinturería. Por último, formando parte de los talleres se construyó el Aserradero, verdadero modelo para su época. La tercera y gran dependencia fueron los Almacenes y depósitos de materiales que se ubicaron en el extremo sur del predio. Estos contaban con dos grandes naves subdivididas y atravesadas por dos vías con plataformas para carga y descarga, además de varios galpones y depósitos para materiales de vía. Otra obra de gran prestigio fueron las viviendas construidas para los respectivos jefes y el personal obrero del Departamento Tracción. Los primeros vivían del lado del Camino Real y de la estación y los últimos del lado opuesto.
Cuando llegó a conocimiento del público en 1900, que era una realidad la construcción de edificios para talleres y almacenes del Ferrocarril Sud entre Lanús y Banfield, lugar denominado “Villa Galíndez”, se realizaron remates de grandes extensiones de tierra, subdivididas en solares y pagaderos en mensualidades. La edificación de viviendas aumentó con extrema rapidez, y al poco tiempo, los campos que hasta entonces ofrecían un cuadro de desolación y abandono, se convertían en pueblos de compacta edificación. La estación “Los Talleres” fue terminada y habilitada al servicio público el 16 de agosto de 1902, y para febrero del año siguiente quedó concluida la construcción de los Almacenes, talleres de Fundición, Herrería y las oficinas generales. Mientras tanto a Villa Galíndez, se le reemplazó por el uso (o costumbre) popular su primitivo nombre por el genérico de “Los Talleres”, debido a la extraordinaria influencia que el Ferrocarril Sud ejercía sobre la población. La Colonia para el personal del Departamento de Tracción, que estuvo compuesta de 90 casas de diferentes categorías, comenzó a ser habitada a mediados de 1907; y así fue que los domingos y feriados, el movimiento de pasajeros que iban a visitar a sus familiares y amigos en los suburbios, creció tan notablemente, que hubo necesidad de reforzar el servicio de trenes a Plaza Constitución para el regreso de los viajeros, en las últimas horas de la tarde, corriendo algunos convoyes en dos partes: el de las 17:45 de Temperley, invariablemente se componía de dos trenes de 14 coches cada uno, despachándose con un intervalo de 5 minutos. En el momento de su concepción, los talleres Banfield (1) realmente contaron con amplia capacidad pero durante el período de la Primera Guerra Mundial comenzaron a tener dificultades. Con el paso del tiempo esta carencia de capacidad se hizo más y más evidente. Por razones físicas, las posibilidades de expandir sus instalaciones fueron muy restringidas; así, gradualmente, algunas de la áreas abiertas fueron reducidas por construcciones adicionales que a su tiempo tendieron a complicar la libertad de los movimientos necesarios en todo taller ferroviario. Por eso se construyó en el sector de Locomotoras la actual Nave 1 al este de lo que hasta ese momento era la fachada que se divisaba desde la estación. Posteriormente, y contiguo a él, se instaló sin paredes de mampostería la sección que se denominó “Desarme” y TMR bautizó “Nave cero”. En el año 1936 se techó el espacio al aire libre que quedaba entre el Montaje y Calderería el cual fue dotado con un puente grúa de 30 toneladas. La Nave 1 contó con dos de ellos de 45 toneladas y el Desarme con tres: uno de 30 toneladas, otro de 25 y uno más pequeño de 10 toneladas. Al mismo tiempo se construyó transversalmente un galpón abierto en el extremo sur de Locomotoras con un puente grúa idéntico al de 30 toneladas del Desarme. El 21 de julio de 1923 el nombre de la estación “Los Talleres” fue sustituido por el de “Remedios de Escalada” en homenaje a la esposa del General José de San Martín. A partir de ese momento cambió también la denominación del taller, sustituyéndose su antiguo nombre “Banfield” por el actual. |
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